Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, está decidido a frenar el narcotráfico y se confirmó un nuevo bombardeo a tres barcos en el Pacífico, matando a ocho.

Este ataque se había registrado el 15 de diciembre y transitaban por conocidas rutas de narcotráfico en el Pacífico Oriental.

“La inteligencia confirmó que los buques pasaban por rutas conocidas de contrabando de drogas en el Pacífico Oriental y que estaban involucrados en actividades de contrabando de drogas”.

En un mensaje por cuenta de X, así lo confirmó el Comando Sur de Estados Unidos y todo ello bajo la dirección del jefe del Pentágono, Pete Hegseth.

Hay 26 embarcaciones destruidas y 95 personas han muerto aparentemente por estar relacionadas con el narcotráfico.

“Un total de ocho narcoterroristas murieron durante estas acciones: tres en la primera embarcación, dos en la segunda y tres en la tercera”

La publicación del Comando Sur incluye imágenes de vídeo de tres embarcaciones flotando en el agua, objetivos de los ataques.

Trump: “El fentanilo es un arma de destrucción masiva”

Trump vuelve ahora sus fuerzas contra el fentanilo, firmando una orden ejecutiva que clasifica este poderoso opioide como “arma de destrucción masiva” y que ha provocado una crisis sanitaria en Estados Unidos.

“Ninguna bomba hace tanto daño como ésta: entre 200.000 y 300.000 personas mueren cada año, hasta donde sabemos”

El presidente de Estados Unidos lo dijo en un evento en la Oficina Oval y donde reiteró que muy pronto comenzarán los ataques terrestres contra el narcotráfico.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, unas 48.000 personas murieron a causa del fentanilo el año pasado, más de la mitad del total de muertes por sobredosis (unas 80.000 personas).

También firmó el decreto luego de una ceremonia de entrega de medallas a los soldados que apoyan tareas de vigilancia en la frontera con México.

La DEA informó que durante años el fentanilo se produce principalmente en México y utilizando precursores químicos provenientes de China.

La oposición demócrata, y algunos republicanos, están aumentando la presión sobre el Congreso para que exija responsabilidad por los efectos de estos ataques.