Deportes Tolima enfrenta una situación sumamente complicada de cara al partido de vuelta de la final luego de perder 3-0 ante Junior en Barranquilla, quedando al borde de la eliminación
El conjunto pijao se encuentra en una encrucijada futbolística casi imposible de resolver tras la contundente derrota sufrida en el Metropolitano. Los dirigidos por su cuerpo técnico deberán protagonizar una remontada épica en el estadio Manuel Murillo Toro, necesitando ganar por cuatro goles de diferencia para quedarse con el título o al menos por tres para forzar la tanda de penales, escenarios que parecen sumamente improbables considerando la solidez defensiva demostrada por Junior durante el torneo.
La situación sumamente complicada del Tolima no sólo radica en la diferencia de goles a superar, sino también en la presión psicológica de tener que salir a atacar desde el inicio sabiendo que cualquier gol de Junior prácticamente sentenciaría la serie de manera definitiva. El equipo de Ibaguero necesitará el partido perfecto de su vida, combinando efectividad ofensiva absoluta con solidez defensiva total, mientras que Junior puede darse el lujo de especular y aprovechar los espacios que dejará un equipo tolimense obligado a salir al ataque. Los dirigentes vino y oro, jugadores y aficionados saben que están ante una misión casi imposible que requerirá de un verdadero milagro futbolístico para darle la vuelta a una final que parece prácticamente sentenciada a favor del equipo de Barranquilla.

