En una entrevista reciente con Correo de Nueva Yorkpresidente de los estados unidos Donald Trump confirmó que durante la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 se utilizó un arma secreta llamada “El descombulador (el desconcertador en Inglés). Según Trump, esta unidad jugó un papel fundamental en la neutralización de las defensas del régimen de Maduro, desactivando sistemas de armas y equipos militares justo antes de que las fuerzas estadounidenses ingresaran a Caracas y realizaran el arresto.

Trump describió el arma como un tipo de tecnología avanzada que “provocó el mal funcionamiento del equipo“, lo que impide a la defensa venezolana lanzar cohetes o utilizar sus sistemas preparados para repeler la intrusión. También afirmó que no está permitido dar detalles específicos debido a la clasificación del sistema, aunque expresó que le encantaría poder hablar más al respecto.

La captura de Maduro, ahora acusado de narcoterrorismo y tráfico de armas en un tribunal federal de Manhattan, se produjo en la madrugada del 3 de enero, como parte del llamado Operación Resolución absolutauna misión combinada que duró unos 40 minutos y empleó inteligencia, aviación y fuerzas especiales estadounidenses.

¿Qué se sabe del “Descombulador”?

El propio Trump no especificó la naturaleza técnica del arma, excepto que neutralizó las defensas de Venezuela. Medios internacionales y testigos citados por diversas fuentes mencionan que puede tratarse de una tecnología de energía pulsada o armas sónicas avanzadas lo que provoca desorientación y deja temporalmente inertes los sistemas electrónicos. Relatos no verificados del personal local hablan de intensos efectos físicos entre las personas cercanas a su uso, como dolores de cabeza, hemorragias nasales o incapacidad para moverse, aunque estos relatos no han sido confirmados por organizaciones independientes.

Desarrollo del negocio

Según informes de la captura de Maduro, la Fuerza Delta y otras fuerzas especiales estadounidenses, con apoyo de inteligencia de la CIA, irrumpieron en Caracas en las primeras horas de la mañana del 3 de enero. Luego de neutralizar las defensas, los helicópteros entraron sin resistencia significativa y arrestaron a Maduro junto con su esposa. Cilia Florestransferirlos inmediatamente a los Estados Unidos para enfrentar cargos federales en Nueva York.

Tras la detención, el vicepresidente de Venezuela Delcy Rodríguez fue proclamada presidenta interina por la Corte Suprema de Venezuela, creando una crisis constitucional e institucional con fuertes tensiones internas y diplomáticas.

Repercusiones políticas y geopolíticas

La revelación de Trump no sólo desató debates sobre la legitimidad del uso de tecnología militar avanzada y armas clasificadas en operaciones extraterritoriales, sino que también ha profundizado las tensiones entre Estados Unidos y varios actores regionales y globales. Mientras algunos sectores apoyan la operación como una victoria contra el narcotráfico y la corrupción, otros gobiernos y organismos internacionales han expresado preocupación por la soberanía de Venezuela y el posible precedente que cree este tipo de operaciones.

Además del uso del “descombobulador”, Trump insinuó en la misma entrevista que Estados Unidos ha tomó el control de grandes cantidades de petróleo crudo venezolano —hasta 50 millones de barriles— y planea su comercialización con beneficios tanto para Venezuela como para Estados Unidos, en medio de planes de inversión extranjera en el sector petrolero venezolano, estimado en miles de millones de dólares.


La captura de un jefe de Estado en funciones por un país extranjero es una medida sin precedentes en la región y plantea preguntas complejas sobre Derecho internacional, soberanía nacional y reglas de guerra y derechos humanos.. Venezuela, bajo el gobierno interino de Rodríguez, ha rechazado categóricamente la legitimidad de la operación, mientras potencias como Rusia y China han condenado la intervención estadounidense en foros multilaterales.

Trump, por su parte, ha presentado la ley como una justicia contra el narcotráfico y la corrupción estructural atribuido a Maduro y su círculo íntimo, afirmando que actuaron con precisión y sin bajas estadounidenses.